Metal desplegado como medio de ahorro de energía
Frecuentemente en el desarrollo de elementos para construcción, nos encontramos
con la disyuntiva de los materiales que habremos de utilizar durante la planeación
de obra. Las más recientes certificaciones de Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental
(LEED por sus siglas en inglés), aunadas a la ubicación estrategia del edificio
y la correcta utilización de los materiales que lo componen, buscan que cada día
las obras que componen nuestra huella urbana respeten al máximo los principios de
la ecología y el ahorro de energía.
Combinar el confort con la eficiencia energética
es una de las principales preocupaciones de la arquitectura moderna. Para ello hay
que ser consciente de que el ahorro energético no depende solamente de los sistemas
de calefacción y de aire acondicionado. Es necesario visualizar al edificio como
un todo, pues cada una de sus partes influye en el consumo energético que se realice.
De todos esos factores, uno de los más importantes si tenemos en cuenta su bajo
costo en relación a sus ventajas, es el color y el material de las fachadas y elementos
que cubren a una edificación. Se trata de un elemento que, además de su importancia
estética, influye notablemente en el consumo energético en que se incurre.
Cuanto
más claro sea el color de la pintura menor será la absorción del denominado “calor
radiante”. De modo que un color blanco o muy claro absorbe aproximadamente un 28%
del calor radiante. Mientras que otros, como el marrón o verde claro, reflejan un
63%, alcanzando en el caso del negro hasta un 94%. Esto va en relación directa con
el consumo de energía que el edificio requiere para su correcta climatización, más
aún en lugares cálidos o de clima tropical.
En combinación con los colores, entran
los materiales, de los cuales nos enfocaremos en los metales. El acero desplegado
es un producto 100% reciclado, y adopta tantas formas como herramentales existen
disponibles para el moldeado de las “mallas”. Un uso reciente de estos materiales
se ha enfocado en el armado de estructuras de tipo fachada o “paneles”, los cuales,
además de tener la resistencia y durabilidad característica del acero, son además
un factor de disminución de consumo de energía en las edificaciones institucionales,
comerciales o privadas, dada su eficiencia para bloquear los rayos del sol y por
consecuencia lograr márgenes de ahorro de electricidad de entre un 15% y hasta 35%,
en función además, de la orientación y ubicación del edificio. Estos factores combinados
provocan una sinergia al momento de la interacción del edificio con su medio ambiente.
No todos los metales desplegados se forman de la tradicional forma de “rombo”. Existen
procesos intermedios y herramental especial que hacen que el proceso productivo
que logra este tipo de malla nos pueda brindar patrones especiales, entrando en
el terreno de los paneles decorativos. Especial atención merecen los metales desplegados
de estilo “louver mesh” desarrollados por New Metals, que embellecen una obra arquitectónica
durante o después de su edificación (al ser instalados como un accesorio adicional);
la simplicidad de su forma aunada a la privacidad visual que su diseño otorga, lo
hacen muy atractivo para su inclusión en fachadas, marquesinas, pérgolas, techumbres
y barandales así como elementos de seguridad que combinan una sólida protección
y una gran durabilidad; su naturaleza reciclable hace que estos materiales, al cumplir
su ciclo de vida, sean totalmente reutilizables. Además la rugosidad característica
de esta malla de acero, permite una mejor absorción del calor radiante a lo largo
del día.
El metal desplegado estilo “louver mesh” cumple con una triple función:
1. Brinda una privacidad visual significativamente superior que otros materiales
disponibles.
2. Al ser incluido como fachada o cubierta, disminuye el impacto térmico
del edificio y su consecuente transmisión de temperatura al interior; esto va también
en función del espesor del material, el cual puede variar en un rango amplio en
función del aislamiento que se desee; además su diseño permite el libre paso del
aire logrando instalaciones más agradables.
3. Posee intrínsecamente la resistencia
del acero (entre otros metales), por lo que es prácticamente impenetrable e imposible
de escalar.
Las aplicaciones graficas que se anexan, muestran el sentido estético
que estos materiales le agregan a un edificio o construcción que inicialmente era
convencional, hasta llegar a un punto que lo hace único y diferente, agradable a
la vista e integrado con el entorno. El uso del metal desplegado Louver-Mesh en
esta fachada le da un toque muy original al implementar módulos rectangulares en
una fachada terminada con pintura en polvo (electrostática); esto logra un efecto
de modernidad en el edificio integral y el tono en color plata logra una suavización
de la obra al mezclar tonos obscuros en el concreto y barandales con los paneles
frontales.